viernes, 13 de abril de 2012

Introducción.

Eran las siete y como cada tarde, ella ya estaba en el parque, sentada en aquella colina, observando el lago. Sacó sus pinturas y sus pinceles y comenzó a dibujar el paisaje que ella veía.
- Es extraño - pensó para si mismo - Siempre que vengo está ahí.. en el mismo sitio. Hoy parece que está dibujando el lago y me encanta cómo lo hace.. si la pudiese conocer algún día..
Me senté en un banco, alejado de ella. Me gusta observarla y no, no estoy enamorado, ni mucho menos soy un obseso, cómo dice Kevin, simplemente me gusta lo que hace cada tarde, me gusta mirarle.
La verdad, es bastante guapa y atractiva, para qué negarlo, su pelo color rojizo con el sol se vuelven mucho más bellos, su figura era perfecta, delgada de estatura media. Sus labios eran finos y los ojos, creo que son de color negro, cómo el carbón.
Hoy, llevaba unos vaqueros color canela y un jersey blanco muy ancho, aunque lo que más deseaba por momentos era acariciar su suave piel blanca. Aquí en Edimburgo, no hay chicas con ese tono de piel, es única y quizás por eso pienso que es 'especial', claro está si puedo otorgarle ese adjetivo.
En un momento ya había oscurecido, miré mi reloj, las nueve y cuarto. Cómo pasa el tiempo cuando vienes a Central Park, era muy normal que esto me pasase y ya estaba acostumbrado a perder el tiempo de tales maneras.
La chica, metió todo en su bolso, lo dejó en la hierba y se acerco al lago. Se apoyo en la barandilla de manera y se sumió en sus pensamientos. Lo solía hacer antes de irse siempre. A los pocos minutos se puso el asa del bolso en el hombro y echó a caminar a la salida del parque y yo esta vez, le seguí.

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